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jueves, 25 de agosto de 2011

La lucha de los estudiantes mapuches


La Federación Mapuche de Estudiantes (Femae) irrumpió en el agitado panorama de cuestionamiento al sistema educativo en Chile, agregando un nuevo foco de crítica: la marginalidad que viven niños y jóvenes indígenas en cada sala de clases del país.
POR VANESSA VARGAS / EL CIUDADANO -  TEMUKO, WALLMAPU -  25 / 08 / 11
En medio de las demandas estudiantiles chilenas, surgió la voz mapuche para reclamar por sus derechos en materia educacional. Se instaló, además, la Federación Mapuche de Estudiantes que reivindica la enseñanza de su lengua, una revisión de la historia oficial, mejora en beneficios para estudiantes de origen indígena y la creación de una Universidad Mapuche, pública y gratuita.
Su aparición fue vista con recelo por varios sectores, pero insistieron hasta lograr un espacio dentro del vigoroso movimiento estudiantil. La Federación Mapuche de Estudiantes (Femae) irrumpió en el agitado panorama de cuestionamiento al sistema educativo en Chile, agregando un nuevo foco de crítica: la marginalidad que viven niños y jóvenes indígenas en cada sala de clases del país.
Fue percibido casi como un detalle por el ministro de Educación, Felipe Bulnes, quien apenas dedicó unas líneas a las demandas por una educación intercultural en su propuesta a los estudiantes. Sin embargo, la voz de la Femae llegó para visibilizar un ya viejo mecanismo de discriminación y censura ejercido por el Estado a través de la educación.
“Cuando a los 10 años salí de mi comunidad a estudiar al pueblo, sentí el peso de otro lenguaje que caía sobre mí y que me marcó profundamente. En las clases de historia y castellano se repetían las palabras india, indio o araucano y se decía que ya no existíamos”, relata Elisa Loncon, académica de la Universidad de Santiago, experta en educación intercultural y miembro de la Red por los Derechos Educativos y Lingüísticos de los Pueblos Originarios.
“Yo escuchaba callada en la sala, sentía culpas de ser y de estar allí; tenía conciencia de ser mapuche porque de mis padres aprendí ese orgullo, pero en la escuela vivía con profunda tristeza y soledad esta condición”, relata Loncon.
Su experiencia se sustenta en la realidad de un país que ni siquiera se reconoce constitucionalmente como una nación multicultural y plurinacional y que, por tanto, difícilmente puede establecer la educación intercultural como política de Estado. En lo concreto, Chile ha firmado convenios internacionales vinculantes y ha recibido recomendaciones de los delegados de Naciones Unidas que sugieren avanzar en estas demandas.
Tal como estipulan estos últimos, en el artículo N° 8 de su Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, los pueblos originarios “tienen derecho a no sufrir la asimilación forzada o la destrucción de su cultura”. Especifica que éstos deben “establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje”.
Sin embargo, y como ocurre en tantos otros temas indígenas, este tipo de documentos no parecen más que letra muerta. “La Ley Indígena (1993) creó el programa de educación intercultural bilingüe para los pueblos indígenas y es una expresión de las políticas multiculturales chilena. Permite el discurso sobre lo indígena, pero no la participación en la toma de decisiones”, informa Loncon.
Pero, ¿qué expresa realmente el concepto de interculturalidad? Según el periodista y director del periódico mapuche Azkintuwe, Pedro Cayuqueo, “es la capacidad de poder vivir, comunicar e interactuar con otra cultura, distinta a la propia. Esa habilidad, desde niños, la tenemos la mayoría de los mapuches. Somos en esencia un pueblo intercultural, que se mueve en los dos mundos y a ratos sin mayores complicaciones”.
Según Cayuqueo y Loncon, la experiencia intercultural en Chile no existe. “El currículum escolar nacional sigue siendo culturalmente homogéneo. Los libros de texto muestran a los indígenas asociados al folclore, al baile, en piezas de museos, pero no al niño indígena de carne y hueso que también se vincula con la ciencia, las matemáticas, el mundo moderno y menos a la niña indígena”. Al profundizar en las cifras sobre la educación indígena en Chile, el panorama no parece más alentador. Según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) del año 2009, sólo un 1,6% de la población indígena en Chile cuenta con Educación Superior Completa.
LA EXTINCIÓN DEL LENGUAJE
Cerca de mil lenguas indígenas aún se hablan en Latinoamérica, pero en Chile sólo el mapudungun, el aymara, el chesungun y el quechua se mantienen vigentes. Otros han desaparecido dejando tras de sí la pérdida de legados culturales que ya pocos pueden rescatar. La educación chilena parece ser un aliado del olvido y fragmentación de la identidad de diversos pueblos originarios.
“Nos imponen día a día una cultura ajena a lo que somos y no reciben ni implementan nada de la nuestra. Un ejemplo concreto: ¿Por qué no se hace una asignatura de mapudungun como ramo obligatorio desde primero básico a la universidad, por lo menos en la región? ¿Y por qué de inglés sí? Eso no es interculturalidad”, expresa Isabel Cañet, de profesión contador auditor y público, quien vivió en el hogar mapuche Pelontuwe mientras realizaba sus estudios.
Según Elisa Loncon, las lenguas indígenas “son tan importantes como el resto de los saberes que hoy necesitamos para vivir en el mundo globalizado. El conocimiento construido de los pueblos, su forma de pensar y de interpretar el mundo está en sus lenguas”. “Es necesario estudiar a Alonso de Ercilla, pero también a Jaime Huenun, estudiar inglés, castellano, pero también mapudungun, rapa nui y yagan. Estas lenguas han sido parte de nuestra historia, presente y futuro”, apunta.
Camila Navarro es secretaria ejecutiva de los proyectos de Kusisita Yachitaña (Educando con Afecto), consultora educacional con experiencia en el trabajo con niños aymaras en Arica. Desde su realidad, vislumbró que “lo típico es que en (nivel) Básica y Media se pasen contenidos acerca de los pueblos originarios, pero dando a entender que son pueblos casi desaparecidos”. Y agrega: “Es claro que en nuestro sistema educativo se le da prioridad a una cultura globalizada que no es propia”.
La vivencia de Camila identifica la hegemonía de un modelo dominante, que en cada sala de clases de Chile parece presentarse como la única forma posible de conocer y vivir, desconociendo las perspectivas y saberes de culturas milenarias. “Hay una represión cultural e intelectual en nuestro país que sólo crea máquinas dispuestas a ganar dinero”, argumenta.
“Necesitamos un sistema que legitime las culturas, los saberes y la experiencia de los pueblos”, expresa Elisa Loncon. Y agrega que “el lucro en la educación no sólo ha conducido a aumentar la brecha entre los marginales y los que más tienen, sino también a reproducir la pobreza cultural, el desprecio por el otro por su condición de diferente”. Según la académica de la Usach, “a la escuela le corresponde la formación del sujeto autónomo, dueño de sí mismo, libre; pero cuando a las niñas y niños les es lesionada su autoestima e identidad no se logra tal autonomía. Todo ello, más las prácticas de la discriminación tienen sumido a los pueblos indígenas en la marginación”.
UNA UNIVERSIDAD MAPUCHE
Como un sueño difícil de imaginar para muchos, los miembros de la Femae propusieron entre sus demandas centrales la creación de una Universidad Mapuche, lo que se proyecta como un desafío complementario a las exigencias que hoy impulsan a miles de estudiantes a las calles.
“Ésta se desarrollará en un contexto curricular mapuche, pero estará abierta para todos. Este es un proyecto muy antiguo de la sociedad mapuche, una demanda que nace en 1910, con la Sociedad de Caupolicán y se retoma en los 40’ con la Corporación Araucana, en los años 70’ con la Federación de Estudiantes Indígenas, en los 90’ con los Hogares Indígenas y ahora con la Federación Mapuche de Estudiantes”, describe José Ancalao, miembro de la Femae.
En otros lugares del mundo, el deseo de José y sus compañeros es una realidad. Experiencias similares se viven en países como Noruega, Bélgica y España. En México, en tanto, ya se levantaron nueve instituciones que forman parte de la Red de Universidades Interculturales (Redui). El diseño de sus prácticas educativas se llevó a cabo mediante la consulta directa a organizaciones originarias. No es un detalle menor, sin embargo, que el propio Estado mexicano haya declarado tener en su Constitución de 1992 “una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas”.
Otro ejemplo emblemático sucede por estos días en Ecuador, donde la Asamblea Nacional consiguió aprobar una Ley Orgánica de Educación Intercultural. Ésta garantiza la plurinacionalidad y el carácter multicultural del país, promoviendo las historias nacionales y los saberes locales de los diversos pueblos. En la reforma impulsada por Correa se garantiza, además, el derecho de los ecuatorianos a una educación de calidad, laica y gratuita.
En Chile, en tanto, la propuesta de los estudiantes de la Femae ya ha sido apoyada por diversos sectores, entre los que destaca el diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Gonzalo Arenas, quien manifestó recientemente en una columna en El Mostrador que “los mapuche no son campesinos empobrecidos como a muchos les gustaría, sino que son un pueblo que intenta vivir en armonía, pero exigiendo respeto e individualidad dentro de una sociedad mayoritariamente no-mapuche. Es por eso que la propuesta de una Universidad Mapuche la considero un real y valioso aporte”.
Otros ya se aventuran a describir el soñado proyecto. “La imagino como una casa de estudios pionera en la investigación científica, en la promoción de las relaciones interétnicas respetuosas, en la revitalización del mapudungun y en la resolución democrática de conflictos”, adelanta Pedro Cayuqueo. Y es que, según el director de Azkintuwe, “nada enriquece más una cultura que el contacto, el cruce, la mezcla. Los mapuche bien podríamos dictar cátedra al respecto”.

* Gentileza Periodico El Ciudadano / www.elciudadano.cl




http://www.mapuchenews.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=1596&catid=62&Itemid=115#.TnyWootJSBd.twitter

PACO INFILTRAO ORGANIZO ATAQUE A BANCO ESTADO MARCHA 25 DE AGOSTO



Marcha del 25 de agosto por la moneda testigos aseguran ver a un sujeto organizando el ataque entre encapuchados al banco estado. Luego el tipo que organizo el ataque era el mismo que dialogaba con carabineros y empleados del mismo banco. En el momento es que el tipo es increpado por quienes lo delataron, mágicamente llega un gran contingente de carabineros quienes lo protegen y luego se lo llevan. El tipo incluso llevaba una onda en su banano.

"ACTUACION POLICIAL" PARO 25-08




Hoy cerca de las 18 horas después de atravesar los bloqueos que literalmente cercaban todas las cuadras a la redonda del Instituto Nacional, intentando hacer entrar en razón a quienes no razonan, logre llegar a un lugar sitiado, con una nube apestosa que molestaba a tod@s quienes vivimos y tenemos el derecho a circular libremente. Guardias fuertemente armados, prepotentes, a la espera de dejarse caer sobre escolares que los atacaban lanzando agua para disipar el humo. Sin mediar provocación, así como lo ven un carro lanza agua otros lanza gases se acercan a reprimir tan violenta acción de regadío. Al no encontrar resistencia, un lanza gases se dirigió a mi edificio, un piquete de carabineros se acerco desde Serrano, persiguiendo a uno de esos escolares. Con una brutalidad digna de tan gallardo uniforme entraron sin autorización a mi edificio empujando y golpeando a quien se interpusiera, buscando a jóvenes que solo huían de los gases. Vecinos, dueños, arrendatarios fueron amenazados, insultados y golpeados por una turba armada que detenta el uso y el control de la violencia. Según ministros, voceros, alcaldes y políticos, estos hechos no ocurren en este país. Pero tod@s sabemos que esto siempre pasa cuando no hay una cámara. Tod@s sabemos que los abusos se dan a cada momento y en todo lugar. Lo que paso aquí se repite en todo el país, en todas las ciudades, en todas las calles. Unos miran al lado mintiéndose a si mismos, otros vemos como la violencia física y simbólica trata de quebrar nuestra sociedad. Pero somos much@s y cada día más.
MGG.

El “retail financiero” que armó la Universidad de Las Américas

Créditos internos a los alumnos y ventas de cartera
Entre los años 2002 y 2009 el establecimiento educacional entregó créditos directos a los alumnos de ese plantel. La que inicialmente era una ayuda se transformó en un salvavidas de plomo. Entraron a carreras con un precio que hoy se triplica con los intereses. Entre las autoridades de la UDLA aparecen transversales figuras políticas: Herman Chadwick Piñera, primo del Presidente; Pilar Armanet, ex jefa de la División de Educación Superior; Manfredo Mayol, ideólogo de las campañas políticas de la UDI, y Genaro Arriagada, ex ministro de la Concertación.





Esa tarde de marzo de 2006, Rita Abarca (49) sentó a toda su familia a la mesa. Llenaron los vasos con Coca-Cola y un par de potes con papas fritas. La celebración era sencilla, pero importante: la primera integrante de la familia iba a entrar a la universidad.
El recuerdo está presente en esa casa de la Villa O`Higgins, en el paradero 19 de La Florida. Pero ya a nadie le hace gracia. El paso de la hija de Rita, Ana Abarca, por la universidad, es una escena amarga. Iba a ser profesora de Historia; sin embargo, ahora está en Dicom, encontró trabajo como secretaria después de varios portazos por su situación financiera y no puede seguir estudiando mientras no resuelva su situación. Hace 10 meses lograron detener, mediante una renegociación, el embargo de su casa, pese a que nunca la pusieron como garantía.
Ana pidió un crédito para estudiar Pedagogía en Historia en la Universidad de Las Américas, durante dos años. La carrera costaba poco más de un millón por año. Hoy debe 8 millones de pesos.
Entre el año 2002 y 2009, la Universidad de las Américas entregó créditos directos como una forma de financiar las carreras de los alumnos que no tenían otra opción. Sin embargo, la ayuda se transformó en un salvavidas de plomo para muchos estudiantes que fueron endeudándose más tras cada retraso en las cuotas.
El año 2008 la UDLA pasó a formar parte de Laureate, consorcio educacional internacional al que también pertenecen las universidades Andrés Bello y Viña del Mar. Actualmente, importantes personajes, tanto de la Alianza como de la oposición, se incluyen entre las autoridades del plantel. El presidente de la Junta Directiva es Herman Chadwick Piñera, primo del Presidente, ex presidente de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa) y actual presidente del Consejo Nacional de Televisión.
En la junta también aparece el nombre de Genaro Arriagada, ex ministro de la Concertación y ex embajador en Estados Unidos; Manfredo Mayol Durán, ideólogo de las campañas políticas de la UDI; y Jorge Selume, presidente para el cono sur del consorcio Laureate, empresario y ex brazo derecho de Álvaro Saieh, cuyo banco se adjudicó este año la entrega de los Créditos con Aval del Estado.
El economista MarcoKremerman señala que, al igual que el negocio del retail, a la universidad “le conviene” que los alumnos pidan el crédito interno y que entren en mora. “Con tasas de interés de 1,3% mensual y cerca de 16% anual,  obtienen más ingresos que si recibieran pagos al contado Y porque cuando los alumnos caen en mora la universidad vende la cartera de créditos, los alumnos han dejado de ir clases y la infraestructura y horas-profesor se usan en los estudiantes que ingresan. En términos de economías de escala significa un ahorro para la Universidad”.
Entre las autoridades también se encuentra Pilar Armanet –abogada, ex jefa de la División de Educación Superior del Mineduc y ex vocera de Bachelet- quien se desempeña como vicerrectora académica de esa casa de estudios.

LLEGAR Y LLEVAR

“Yo no tuve que dar ni siquiera PSU. Contesté un cuestionario con preguntas muy fáciles antes de entrar. En ese mismo momento ofrecían el crédito”, cuenta Ana Abarca.
Ella asegura que firmó un documento que acreditaba –con su mamá como aval–  que financiaría los dos primeros años (2006 y 2007) con este crédito.
Debió abandonar la carrera a la mitad del segundo año. El sistema, según ella, funcionaba así: “El primer año pagué 50 mil pesos mensuales y el segundo, 70 mil. Al final de cada año uno debía pagar lo que te habían prestado por ese período, pero nunca tenía el millón y algo que se necesitaba para pagarlo todo, entonces tenía que volver a refinanciar y así entré en una bicicleta de refinanciamientos”.
En la Universidad aseguran que todo está documentado y ordenado. Para el caso de Ana, en la institución señalan que “desde 2006 a la fecha, es decir hasta marzo de 2011, Ana refinanció en variadas ocasiones la deuda adquirida. En la última de estas reprogramaciones, incluso se le rebajó la tasa de interés para ajustar las cuotas a su capacidad de pago”.
En la universidad cobraron por tres años de estudio. Sin embargo, Ana asegura que sólo firmó un crédito por dos años. Hoy debe casi 8 millones de pesos.
Marco Kremerman, economista e investigador de la Fundación SOL, señala que “se reconocen rasgos muy semejantes a los que se utiliza el retail como son el uso del crédito como enganche para captar a sus clientes y como unidad de negocio que termina siendo central en la generación de ingresos y utilidades”.
Sebastián Rebolledo era analista de sistemas cuando el año 2005 decidió ingresar a la UDLA para sacar un título de Ingeniero de Ejecución en Informática en dos años. Su mamá, quien vivía de su pensión, fue aval. Un mes después de titularse, vino la sorpresa. “En la oficina de cobranzas de la universidad me dijeron que ya no se pagaba ahí, que tenía que ir al Banco Falabella. Me explicaron que la universidad les había vendido mi deuda porque ya no era alumno regular, pero que los intereses eran los mismos. Eso es falso porque es ahora más extensa y mi mamá quedó con una deuda comercial”, dice Sebastián.
Respecto a este punto, en la UDLA señalan que “se traspasó a Falabella un porcentaje de la cartera de alumnos que tuvieran buen rendimiento y su deuda al día… Las condiciones de la deuda adquirida por el alumno con UDLA se mantenían y sólo cambia la institución que lo cobra”.

CONTRATOS SIN TASAS

Según datos de 2008, sólo por concepto del Crédito con Aval del Estado (CAE), la deuda de los alumnos con la banca superaba los US$ 2 mil millones de dólares. Con una tasa anual de 5,6%, este instrumento creado por la Concertación es uno de los más objetados en las movilizaciones estudiantiles. La UDLA replica que aplicó la misma lógica del CAE.
“Es decir, un copago anual y la diferencia se pagaba al egreso. Adicionalmente, las condiciones para acceder a este financiamiento o renovarlo anualmente exigían cumplir con un rendimiento académico determinado”, explican en el plantel.
La UDLA, sin embargo, incumple las normas de cualquier contrato financiero. En sus renegociaciones de una página no aparece lo más importante: la tasa de interés. Le ocurrió a Paulina Cornejo. Durante 2007 y 2008 estudió Derecho, dos años que tenían un costo de 4 millones 800 mil pesos. En su caso, la tasa de interés no está mencionada. Su contrato sólo dice que deberá pagar 7.021.314 en 62 cuotas de 113.247.
Después de un año de retraso en el pago de la cuota cayó otra vez en mora y su situación fue derivada a la oficina de cobranzas García & Nadal, que cobra a todos los morosos del crédito interno de la UDLA.
Según García & Nadal, el siguiente es el desglose de la deuda de Paulina: el pago total y único con condonaciones es de $4.695.394. También se consideran $6.591.098 de multas, más otros ítems por gastos de cobranza y capital. Para que ella pueda reprogramar esta deuda debe firmar un nuevo pagaré y dar un pie de $1.692.259.
La deuda de Paulina llega en la actualidad a 13 millones de pesos que sirvieron para financiar sólo dos años. Se le han cerrado puertas laborales por estar en Dicom y tampoco puede volver a estudiar hasta que resuelva su deuda.
No es todo. El cálculo de la tasa de interés aplicada al crédito otorgado originalmente, sobrepasa incluso el 5,6 % anual del CAE y llega a un 15,6%, según dos economistas consultados por El Mostrador.
Kremerman señala que, al igual que el negocio del retail, a la universidad “le conviene” que los alumnos pidan el crédito interno y que entren en mora. “Con tasas de interés de 1,3% mensual y cerca de 16% anual,  obtienen más ingresos que si recibieran pagos al contado Y porque cuando los alumnos caen en mora la universidad vende la cartera de créditos, los alumnos han dejado de ir clases y la infraestructura y horas-profesor se usan en los estudiantes que ingresan. En términos de economías de escala significa un ahorro para la Universidad”.
Lo más grave es que los contratos establecían “cláusula de aceleración”. O sea, la universidad puede, por el no pago de una cuota, exigir el pago total de la deuda. ¿En términos prácticos este crédito directo salía de la universidad y los intereses volvían a sus arcas? “Sí”, contestan en la universidad cuando se supone que la ley prohíbe el lucro en las instituciones de educación superior. Una situación a la que el senador Jaime Quintana, presidente de la Comisión de Educación del Senado, responde con ira: “Eso muestra que estas universidades, que ni siquiera cumplen con rigor sus procesos de acreditación y por lo tanto no están impartiendo por un lado educación de calidad, lucran con la educación y por otro lado lo hacen vía crédito, por lo tanto se actúa como una entidad financiera. Son entidades fusionadas a las universidades. No veo que se busque calidad en el aprendizaje”.
El año pasado, la universidad entregó excepcionalmente 76 nuevos financiamientos internos de este tipo a alumnos que ya se encontraban estudiando y que cuentan con buen rendimiento académico. En la UDLA aseguran que este sistema se terminó definitivamente cuando la universidad pasó a formar parte de Laureate.



http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2011/08/25/el-%E2%80%9Cretail-financiero%E2%80%9D-que-armo-la-universidad-de-las-americas/