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jueves, 1 de septiembre de 2011

Represión a los estudiantes movilizados en solidaridad con los jóvenes chilenos




Esta tarde en la movilización convocada por la asamblea de estudiantes chilenos en Argentina en solidaridad y apoyo a la heroica lucha de los jóvenes y estudiantes de Chile que exigen una educación gratuita, la Policía Federal reprimió a los estudiantes que nos concentramos en las puertas de la Embajada de Chile. Son seis los detenidos, tres de ellos militantes de la Juventud del PTS, entre los que se encuentra una compañera chilena.
Esta movilización, que tenía el objetivo de repudiar la represión de los carabineros a los jóvenes chilenos y el juicio y castigo a los asesinos de los dos jóvenes muertos en las protestas en el país hermano, fue reprimida por la Policía Federal Argentina. En estos momentos las organizaciones convocantes, entre ellas centros de estudiantes de la UBA, se concentran en las escalinatas de la Facultad de Derecho, para movilizarse a la Comisaría 53, ubicada en República Árabe Siria 2961.
Desde la Juventud del PTS exigimos la libertad inmediata de los seis detenidos, a la vez que denunciamos la represión de la Policía Federal, habilitada por la política que sostiene el Gobierno nacional de criminalización y represión a los reclamos obreros y populares, como lo pudimos ver en Jujuy frente a las tomas de tierras del Ingenio Ledesma, o en Capital Federal en el Parque Indoamericano, también lo vemos en los miles de procesados por luchar, con causas penales, que existen a nivel nacional.

Exigimos la libertad inmediata de los detenidos y que no pese ninguna causa persecutoria contra ellos.

Juventud del PTS
CAPITAL FEDERAL



http://www.tvpts.tv/viva-la-lucha-en-chile/2011/09/02/represion-a-los-estudiantes-movilizados-en-solidaridad-con-los-jovenes-chilenos-libertad-inmediata-a-los-detenidos/

Sebastián Piñera: “Es un atentado a la libertad la educación gratuita”


El presidente Sebastián Piñera afirmó que no es partidario de ofrecer gratuitamente la educación en Chile, en la antesala de una esperada reunión con dirigentes estudiantiles, que protestan desde hace tres meses y que han pedido que cese el lucro en la educación pública.
“No creemos en estatizar ni monopolizar por parte del Estado la educación del país, porque eso a la larga es un atentado no sólo a la calidad, es un atentado a la libertad y es un atentado a la equidad de la educación“, explicó Piñera en una intervención la noche del miércoles.
“Tenemos un desafío gigantesco para hacer un cambio copernicano (radical) en nuestra educación, pero creemos que deben haber proyectos educativos diversos, pluralistas, y que nadie debe pretender homogeneizar la educación”, agregó el mandatario en la cena anual de la Minería.
Las declaraciones de Piñera se producen en la antesala de una esperada reunión con dirigentes estudiantiles que desde hace tres meses lideran masivas protestas para exigir educación pública gratuita y de calidad, que han derrumbado la aprobación presidencial a un mínimo de 26%.
El actual sistema educativo chileno está casi totalmente en manos privadas, tras las reformas neoliberales instauradas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Sólo el 40% de los escolares chilenos estudia en colegios públicos gratuitos, mientras que a nivel universitario no hay posibilidades de estudiar gratis.
A nivel secundario, más de la mitad de la matrícula está en manos de colegios que reciben subvención estatal y el aporte de los padres. Para acceder a las universidades, los estudiantes deben acceder a créditos internos o en bancos privados.
(Con información de AFP)




http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/09/01/sebastian-pinera-no-creemos-en-una-educacion-subvencionada-por-el-estado/

Hermano mayor del presidente Piñera le vuelve "a echar una nueva repasada": “Mal la falta de convicciones y debilidad del Gobierno. Mal su populismo esclavo de encuestas. Y grave el conflicto entre negocios y política”, afirma el ex candidato presidencial José Piñera


Una vez más las redes sociales nos sorprenden, esta vez ni más ni menos que el hermano mayor del presidente, José Piñera, es quien nos regala una reflexión digna de mencionar.

El fundador y presidente del Centro Internacional para la Reforma de las Pensiones, publicó en twitter el siguiente comentario: "Mal la falta de convicciones y debilidad del Gobierno. Mal su populismo esclavo de encuestas. Y grave el conflicto entre negocios y política".

Ante lo cual, las repercusiones no se hicieron esperar, comentarios tales como: el hermano del año!, "debe ser una pena tener dos ovejas negras en la familia, felicito su imparcialidad, saludos, o el escrito por @Pelu_Cordero donde menciona: "@JosePinera Comparto la opinión y se agradece tener la ocasión de recibir su opinión para enriquecer el conocimiento", o", son algunos de los comentarios que circulan en la red social.

No hay duda, ni el hermano tolera la ineptitud del gobierno de su hiperventilado hermano, y al parecer no aguantó las ganas de publicar su descontento, no encontrando nada mejor que twitter, la red social que día a día nos regala joyitas como estas.

José Piñera fue ministro del Trabajo de Pinochet y también fue ex candidato presidencial.



http://www.cambio21.cl/cambio21/site/artic/20110822/pags/20110822203720.html

El Choque de Dos Lógicas


Opinión
Escrito por Fernando Quilodrán (*)   


Dice una “lógica”, la sustentada por el gobierno y el sector social que representa, que para llegar a acuerdo en cualquier materia es un requisito atenerse a las reglas del juego. Y que nada que vulnere las sacrosantas instituciones en las que se encarnan tales reglas del juego, puede ser tolerado. ¿Y si lo que está en juego son precisamente “las reglas del juego”?


Nada de extraño, en un caso así, que a la lógica conservadora se enfrente otra, de signo contestatario y renovador: aquella que sostiene que para llegar a un acuerdo, cualquiera sea la materia de que se trate, lo que hay que hacer es atender a razones. Dicho en palabras en boga, “el mérito de la causa”. De forma más simple, los intereses en juego, las aspiraciones de los unos y la resistencia de los otros, así como -condimento indispensable en cualquier análisis- “el poder de fuego” de cada uno de los contendientes.

“El relato”, se diría en términos longueiros; en otras palabras, la capacidad de comunicar, influir y moldear conciencias, en lo que juega un papel para nada despreciable la propiedad o dominio de los medios de comunicación.

Están en la retina de millones de chilenos las manifestaciones masivas que han marcado los últimos meses.

El punto culminante, ciertamente, ha sido el conflicto de la educación. Pero también han estado las grandes marchas y manifestaciones convocadas tanto para la defensa del medioambiente como por los derechos de los trabajadores, las reivindicaciones de las mujeres, de las minorías sexuales. Y un largo etcétera.

Tanta ha sido la fuerza de estas convocatorias, que al final sus “razones” han traspasado las fronteras de los que aparecen como directamente implicados, hasta hacerse “universales”. Y es que nadie puede no mirarse en el espejo de la educación.

En las próximas horas, se abrirán las puertas de La Moneda para que el propio jefe de estado presida un encuentro que puede ser crucial en el conflicto que enfrenta a una minoría con la conciencia de millones.

Los asuntos a tratar son, sin duda, complejos y de gran trascendencia. Y la pregunta que la mayoría se hace es si será desaprovechada la oportunidad de abordar a fondo los problemas que se iniciaron con la dictadura.

A la lógica autoritaria y blindada con un arsenal represivo que no se ha detenido ni en el umbral del asesinato de jóvenes y niños, se enfrentará la lógica de las razones de la mayoría.

La pregunta que todos se hacen es: ¿cuál lógica se impondrá? Se preguntan otros si es lícito, y razonable, esperar de un gobierno privatizador por antonomasia y solícito para atender las exigencias del gran empresariado, que cambie su rumbo y enfile hacia un papel responsable del estado como garante de una educación democrática en su acceso y contenidos.

Y si puede ser muy fundada tal desconfianza, no es menos fundada la confianza en las fuerzas propias de las mayorías para hacer avanzar su programa. Esto, porque nadie puede llamarse a engaño, ni escandalizarse por ello como se ha observado en personeros de la derecha: sí, efectivamente, los cientos de miles de chilenas y chilenos que han salido a las calles y están ejerciendo el sufragio universal del caceroleo, una institución sin designados ni binominales, tienen un programa claro.

Quieren, por ejemplo, una Constitución Política distinta de arriba para abajo que la impuesta por Pinochet y que sólo fue “cosmetizada” bajo la Concertación.

Quieren salud amparada y financiada por el estado. Quieren un Código Laboral liberado de las doctrinas que impuso la misma dictadura para rebajar al máximo la capacidad negociadora y reivindicativa de los trabajadores.

Quieren el fin de los abusos a los consumidores. Y el reconocimiento explícito de los derechos de todos y cada uno, con observancia irrestricta del respeto a la diversidad de condiciones y opciones sexuales. Quieren un medioambiente protegido. Y quieren que sus aspiraciones, sus opiniones y derechos sean escuchados y respetados al menos al mismo nivel que se reserva para los lobistas y los privilegiados.

Nadie se sorprenda si para hacer fracasar las conversaciones se echa mano una vez más a las descalificaciones, a la búsqueda de “influencias extrañas” en el movimiento por la educación, a un cierto “maximalismo” en las demandas de los estudiantes, los profesores y con ellos todos los que se saben y sienten comprometidos con su causa.

Y es que la justicia social y la democracia no pueden tener “términos medios”: se respeta y protege a los millones de chilenos hasta hoy dejados a la vera de los beneficios de un modelo que se dice exitoso, o simplemente se persiste en una política que jamás será aceptada por las mayorías.

Allí está el dilema.

(*) Editorial de El Siglo, edición Nº 1574 del 2 de septiembre de 2011



http://www.diarioreddigital.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=4568%3Ael-choque-de-dos-logicas&catid=40%3Aopinion&Itemid=61 



Chile sin máscara

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MARTA LAGOS
Directora de la Corporación Latinobarómetro y de la consultora Mori-Chile.
http://www.latinobarometro.org









Nos enfrentamos a una lucha soterrada entre dos modelos de sociedad. El primero es acaso aquel de una oligarquía que persiste en el botín de privilegios aún no desmantelados que distorsiona el mercado y la democracia y tiene facultades de poderes fácticos. A ello se le agrega la promoción de la ausencia de regulación,  el modelo de Hayek, los “Chicago Boys”. Ese modelo tiende a maximizar los bienes privados más que los públicos. En esa sociedad se preveé la movilidad social y el progreso por la vía del desarrollo y la desregulación, con un Estado que no se involucre. Los que han quedado detrás se las tienen que arreglar solos para llegar a un nivel que les permita competir. Es la visión de un Estado que no protege.



El segundo modelo quiere regular, quiere que el Estado se involucre, quiere intervenir en los asuntos de los privados con regulaciones. En esa sociedad se promueve la generación de bienes públicos más que privados que beneficien a las mayorías. El bien común prima en ese modelo, no los bienes privados.
Si bien es verdad que ese modelo se distingue del primero, también es verdad que hay múltiples aspectos que no son explícitos en ambos.
1.-  “El mercado” como “institución” distribuidora de recursos en ninguno de los dos modelos es objeto de política pública, fuera de la defensa irrestricta de la no intervención. Los mercados en Chile son pocos, funcionan mal, no distribuyen los recursos, sino los concentran, y no son objeto de política pública, es decir en el primer modelo la política pública consiste en resguardar la ausencia de ella. El caso de La Polar ejemplifica la ausencia de políticas que regulen mercados.
2.- “El  Estado”, otro actor central en los dos modelos, es bastante estático en su evolución, no ha sufrido actualizaciones adecuadas al mundo moderno fuera de la introducción de internet. Contamos básicamente con los mismos mecanismos  del Estado del siglo pasado al mismo tiempo que éste se ha multiplicado por “n” en tamaño y han cambiado las funciones de facto. La corrupción no es otra cosa que la consecuencia de lo inadecuado del Estado para las tareas actuales. Las soluciones “ad hoc” que cada cual intenta encontrar en el Estado para llevar a cabo un mandato político sin la estructura adecuada terminan en innovaciones fuera de lo posible. Los casos son muchos, siendo MOP el más notorio, pero continúa  con Kodama y seguirán muchos otros.
3.- “El elector”, un tercer actor central tiene de la misma manera que el mercado y el Estado, un importante grado de atraso en su desarrollo institucional. Con un sistema obsoleto y anticuado el registro ahuyenta la participación, mientras el Parlamento no consensúa una solución. Veinte años de espera para mejorar la calidad de la democracia es más de lo que un país “modelo” puede esperar. No es aceptable el atraso, no es tolerable la ausencia de consenso en la nueva ley. La falta de inclusión de los electores en el sistema  produce en parte la crisis de representación.  En cada elección presidencial disminuye la cantidad de votantes que se requiere para salir electo. ¿Qué tipo de leyes llevan a un resultado tan absurdo como ese? Mientras más chilenos hay, menos votos se necesitan para ser Presidente. ¿Cuál es la apreciación de un sistema político que produce su propia destrucción excluyendo cada día a más chilenos? ¿Es posible que alguien se sorprenda de la mala imagen de una política que no quiere incluir a más? ¿Acaso no es lógica la crisis de representación? Le siguen el sistema de partidos que no tiene una institucionalidad transparente financiada. Es decir, dejamos que los partidos se financien sin que sepamos cuales son las consecuencias de la manera como lo consiguen. Los votos en el Congreso, ¿sabemos quien financió cada una de las campañas y cuáles son los votos que se emiten para poder objetar los conflictos de interés? ¿Tenemos conocimiento de los patrimonios iniciales y finales de cada miembro del Parlamento? ¿A quién le puede sorprender el cuestionamiento? No tenemos políticos profesionales regidos por leyes que se cumplen, sino un gran cuerpo de políticos amateurs que se financian como pueden y que en su gran mayoría han sido honrados, pero crecientemente entran en la cooptación de poderes económicos y paralizan, obstruyen, atrasan, con la defensa de intereses de sus financiadores, las leyes que se necesitan para producir bien común.
El mayor problema de aprendizaje de la derecha después de 50 años sin gobernar, es comprender el concepto de los “bienes públicos”, en contraste con los “bienes privados”. A juzgar por El Mercurio y La Tercera todos los bienes públicos demandados son comunistas, los bienes privados son los correctos. Es la figura que defiende el derecho a estudiar de los que no quieren ir a huelga. Es la figura del que quiere que no haya sindicatos que defiendan los intereses de los empleados.
Es verdad que ha habido históricamente una lucha soterrada entre dos modelos de sociedad, el ultra liberal y el del Estado regulador, pero también es verdad que esa lucha se desdibuja al agregarle los elementos arriba mencionados, el mercado que no funciona, el Estado que no se moderniza a la altura de los signos de los tiempos, el elector que se mantiene excluido de la soberanía. Se podría decir que esos tres elementos son consecuencia de la lucha, pero eso seria demasiado simple y equivocado.
Es verdad que el modelo ultra liberal triunfó de la mano de la dictadura. Es decir, durante la dictadura se lograron “destrabar” aquellas amarras que impedían el total libre albedrío en muchos aspectos de la vida nacional. Es así como se liberalizaron las regulaciones para el desarrollo de las ciudades, se vendieron aguas, se pasaron las escuelas a los municipios etc, etc. También es verdad que muchas de ellas no se abordaron en los 20 años de la Concertación y otras fueron rechazadas por la derecha cuando se abordaron. El único relato serio y detallado del Régimen de Pinochet lo escribió mi marido, pero nadie ha hecho la lista de las leyes que hay que revertir para devolverle a Chile la búsqueda mancomunada de bien común por encima de los intereses privados.  Lo peor de la herencia de la dictadura no es solo la Constitución, sino lo que quedó instalado y no se ha cuestionado. Demás está decir que la baja calidad de vida que permite la ciudad de Santiago es una de las consecuencias más perversas, y el Transantiago es la consecuencia mucho más que la causa de una política pública que segregó definitivamente la población entre ricos y pobres y condenó a los pobres a la peor de las calidades de vida. El uso del tiempo libre es una de los grandes logros de la modernidad y la prosperidad, y Santiago lo destruye y no lo permite. Uno entre muchos temas no tocados, que se agrega a los grandes temas nacionales.
Por cierto no puede faltar a esta lista  las trabas de la Constitución de Pinochet. Las modificaciones hechas no han permitido desmantelar la totalidad de las trabas para avanzar en la creación de bien común.  Es una Constitución que dificulta la creación de bien común y no permite las reformas necesarias. Esa lucha  histórica que la Concertación perdió, o más bien ante la cual abdicó para recuperar la democracia, es la que está teniendo lugar en este momento, con el agravante que hoy no es una batalla ideológica, sino una batalla de la modernidad.
Pero todo lo anterior no disminuye el hecho que lo que nos sucede hoy no es la lucha del pasado, sino la lucha del futuro. Se complejiza la demanda de todo lo anterior  al mismo tiempo que se complejiza la solución. No se trata de una demanda que aborde solamente el problema privado-público, que es una lucha que se arrastra del pasado, sino también el problema de la soberanía del elector, el problema de la ineficiencia del Estado, el problema de la lentitud, de los malos mecanismos de acuerdo, de la calidad de vida, de la calidad de la democracia. La democracia no es otra cosa que la existencia de mecanismos que regulen el conflicto entre distintos grupos de la sociedad  de una manera conocida y prevista.
En esta democracia los conflictos de los que no tienen poder no se abordan y no encuentran solución.  Esos son los vulnerables en Chile, los que no tienen poder para ser parte de la democracia. Los partidos  no los representan, no han sido capaces de interpretar las necesidades de las mayorías a la velocidad y magnitud de las aspiraciones. Los vulnerables no son los que les faltan “cosas”, ellos tienen políticas públicas, todo el sistema político, la iglesia, están orientados a eliminar la pobreza. Nadie está orientado a representar a los que no tienen poder para que sus problemas sean tratados. Hasta cuando hablan de los pobres materiales, cuando lo que más falla es la miseria de poder que tienen los ciudadanos.
Es la calidad de la democracia la que está puesta en cuestión, porque a lo largo de los años se han ido acumulando razones para aumentar las demandas mientras al mismo tiempo las antiguas no han quedado debidamente satisfechas. No nos saquemos la suerte entre gitanos, los chilenos ¿qué es lo que decidimos?
Una elección parlamentaria donde muchos son “designados”, porque el sistema asegura la continuidad y es el partido el que elige a los representantes, a los cuales hay que agregarles los designados de verdad porque escasean los políticos y se recurre a los pocos que hay.
Fíjense que los chilenos se creyeron este cuento de la democracia, donde el horizonte auguraba cosas lindas, como la igualdad ante la ley, la garantía de derechos (que va aparejada de obligaciones). Se imaginaron  una vida digna. En resumen las garantías políticas, y las garantías sociales. El pago de los impuestos, que es una obligación, está condicionado a la entrega de bienes públicos  como los derechos básicos que el Estado debe entregar. Si el Estado no es percibido entregando en cantidad y calidad los derechos esperados, el pago es acorde con esa percepción, y la evasión, elusión y no pago aumenta. Lo mismo con el pago del boleto del bus, el abuso de las licencias, etc, etc.
Este es un resumen incompleto del Chile “sin máscara” porque nos escondemos detrás de las máscaras como dice Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad. Los estudiantes lo que han hecho es que nos han desnudado frente al mundo sin aviso previo, porque como generación se cansaron de esperar que las cosas “sucedieran”. Ellos nos han quitado la máscara.
Lo grave es que el viejo establishment cree que es posible sustituir una máscara con otra. Hacerlo sólo profundiza la desnudes y muestra los surcos de las arrugas que escondía.
La derecha ha resucitado al comunismo que tiene cara de mujer joven como un fantasma del pasado Ni la demanda es comunista, ni la lucha es por esos dos modelos de sociedad. Ese es el Chile del pasado. Lo que surge es la demanda que trae consigo el desarrollo, el crecimiento. Paradojalmente esa es la única predicción en la que Karl Marx no se equivocó. El desarrollo económico trae consigo cambios inevitables que transforman las sociedades, y esos cambios terminaran dispersando el poder de los que querían mantenerlo. Chile ha caminado a pasos agigantados hacia la consolidación de valores de la autoexpresión  el individualismo, la autodeterminación de cada cual en su vida personal, mientras ha mantenido los valores tradicionales. No en vano se demoró el Congreso ocho años en aprobar la ley de divorcio.
En resumen hoy día los chilenos están demandando  una sociedad democrática y abierta, que mucho más que un cambio de modelo, es un cambio de paradigma y de cultura.
Esto implica  no solo la dispersión del poder que impida los monopolios, los abusos, la “captura” de lo privado para el bien de unos pocos, sino también la instalación de una meritocracia, donde valga el esfuerzo, exista la recompensa, y la competencia tenga sentido (ahí a lo mejor logran avances en la productividad de la que tanto se quejan).  El otro ámbito es el de la igualdad ante la ley es un cambio hacia una sociedad donde nadie pueda torcer los hechos sin quedar impune.
El cambio que quiere Chile, sin duda no sucederá en este gobierno que cree que esto es simplemente un problema de políticas públicas más, políticas públicas menos, dineros más, dineros menos. ¿Acaso no se dan cuenta que en el momento que la Concertación agoto el recurso “política publica” no pudo seguir gobernando? Los 20 años de Concertación fueron una excelente administración de todo lo que se podía hacer con políticas públicas sin reforma alguna. Se abstuvieron de presentar, se autocensuraron, o bien simplemente se cansaron de intentarlo, la verdad es poco relevante por qué no lo hicieron. El movimiento estudiantil está claramente diciendo que la Concertación fracasó en la democratización profunda que se espera. A ello se le agrega que el Presidente Piñera como empresario cree que el mecanismo de la democracia es como el de la gerencia, se plantea un problema y el gerente encuentra la solución en la soledad de su liderazgo, no entendiendo que la diferencia de la presidencia con la gerencia, es que en democracia las soluciones se encuentran colectivamente.
El mayor problema de aprendizaje de la derecha después de 50 años sin gobernar, es comprender el concepto de los “bienes públicos”, en contraste con los “bienes privados”. A juzgar por El Mercurio y La Tercera todos los bienes públicos demandados son comunistas, los bienes privados son los correctos. Es la figura que defiende el derecho a estudiar de los que no quieren ir a huelga. Es la figura del que quiere que no haya sindicatos que defiendan los intereses de los empleados. La debilidad de la CUT no es solo el problema de Martínez, es el problema de la democracia que necesita balances. No tener sindicatos para la empresa es lo mismo que no tener oposición para la democracia, ocurre el totalitarismo  cuando no hay balance. ¿La democracia terminaría siendo así una demanda comunista? Ese camino fundamentalista del blanco y negro ya sabemos donde nos llevó.
Una sociedad abierta es aquella donde el poder reside en las instituciones y no en las personas. Donde las decisiones no son unilaterales, donde prima el bien común, donde hay igualdad ante la ley.  Hoy Chile tiene un sistema político y económico donde el poder reside en las personas, no hay igualdad ante la ley, no hay recompensa por los esfuerzos (de ahí la baja productividad) y no hay meritocracia. Que el poder no esté al servicio de nadie, sino de todos.
La lucha de los modelos de sociedad se ha trasladado de una discusión meramente económica a una discusión político-cultural. Por el momento no existen las mayorías que permitan las reformas que estas demandas requieren, y no se ve en el horizonte la conformación de alianzas políticas para llegar a tener esas mayorías. Se puede anticipar que este gobierno intentará por la vía  de las políticas públicas “tapar el sol con un dedo”. El sol del Chile sin máscara. Lo que se puede decir con certeza es que de aquí en adelante la política chilena será sobre la formación de esas mayorías que puedan abordar la lucha soterrada por la dispersión del poder.
Ya ha empezado a aumentar el número de personas que se registran para votar, como primer indicio de que las cosas cambiarán en la próxima elección. Hay que prepararse porque la democracia nos hará galopar. El fracaso del paro muestra que las mayorías son complejas de conseguir, muchas voces de cambio, pero pocas voluntades. El cambio por tanto será lo que nos ocupe el futuro. ¿Quién será el valiente que se atreva a ser candidato para hacer reformas? ¿Y cuáles reformas? ¿Con cuáles consecuencias?
¿Acaso no es un chiste de la historia que esta demanda se exprese con fuerza en el primer gobierno de derecha después de 50 años? ¿Es el boomerang de Pinochet? ¿Su modelo contiene las semillas de su propia destrucción? Se demanda la dispersión del poder en el gobierno de los que quieren consolidarlo. Ese es el conflicto que nos embarga y punto de inflexión en el que nos encontramos. El movimiento estudiantil no es más que un instrumento de la historia, y Camila Vallejo, el comunismo, no tiene vela en este entierro, es simplemente un fantasma que aparece para confundir a los que leen El Mercurio. (Demás esta decir que ellos son cada día menos, hoy solamente un 5% de los chilenos dicen tener los diarios como fuente de información política. Antes, hace una década, era el 10%.)
La lucha soterrada ha comenzado por una sociedad democrática y abierta, algo mucho más difícil de comprender para quienes han vivido creyendo que Chile termina en el barrio donde viven.
Las consecuencias y amenazas son evidentes: por una parte se pierde la paz social y por otra se levanta  la amenaza de la violencia terrorista.  Es decir las respuestas intransigentes encuentran consecuencias intransigentes, la historia desgraciadamente nos comprueba una y otra vez esta simple premisa.
El fracaso del paro puede hacer creer al gobierno y a los que quieren preservar el “statu quo” que ha obtenido una victoria, cuando en realidad lo que ha obtenido es un descanso mientras alguien prepara un desembarco en Normandía. Como dijo el almirante japonés después de Pearl Harbor, no hay que cantar victoria porque “ha despertado el León”. Pocas cosas producen más fuerza que una derrota, miren a los pingüinos y miren el movimiento estudiantil del 2011. Esto está recién empezando
Este gobierno no cabe duda que no es culpable de estas demandas sino la Concertación. Pero este gobierno será culpable de las consecuencias de sus respuestas. Será el gobierno donde se abrieron las compuertas de la democracia, porque Chile con la alternancia en el poder concluye que sus instituciones no están en peligro y ha llegado la hora de hablar.


http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/09/01/chile-sin-mascara/

Demandas estudiantiles, soberbia y descalificación ideológica

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EDUARDO BITRAN
Ex ministro de Obras Públicas. Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Adolfo Ibañez.












Leí la columna “La expansiva soberbia de Eduardo Bitrán”. El autor cae en la soberbia de descalificar con estereotipos ideológicos en vez de discutir ideas.  Mi respuesta es la siguiente:



1) Universidad gratuita para todos es regresivo y hace el país más inequitativo. Mi propuesta: becas para educación Técnica de nivel superior para los tres quintiles de menores ingresos y para la educación  Universitaria para los dos quintiles de menores ingresos, solo para carreras acreditadas.  Créditos con aval del Estado para el resto, con la excepción del quinto quintil, también solo para carreras acreditadas.  Eliminar la discriminación en el  arancel de referencia para carreras técnicas impartidas por IP y CFT con carreras acreditadas. Permitir que las instituciones cobren como máximo el arancel de referencia para los alumnos que reciben becas y el de referencia más un cierto porcentaje, digamos el 10%, para los alumnos que reciben créditos con aval del Estado.
Esto significa usar el “poder de compra” del Estado para controlar el escandaloso escalamiento de precios de las Universidades Públicas y Privadas.  Así lo hace el Fonasa en salud, también lo debe hacer en educación superior.  Sin subsidio del Estado que las instituciones hagan lo que quieran.  El año 2011 se gastaron US$ 100 millones en publicidad en la educación superior. La competencia de mercado no está funcionando para disciplinar precios, se da un gasto espurio en marketing.
Muchas reformas en las universidades no ocurren porque son impopulares entre académicos que tienen temor a perder posiciones y privilegios.  El rector los necesita para reelegirse y así  se impiden cambios que van en beneficio de los estudiantes y de la sociedad toda.  Ejemplos hay muchos incluyendo las universidades públicas líderes en Chile.
La asimetría de información, la debilidad del sistema de acreditación y el rezago en ver los resultados llevan a una falla dramática del mercado.  Por qué el programa del Ministerio de Educación Futuro Laboral no publica los resultados de salarios y empleabilidad por carrera e institución. Por qué la certificación de carreras no se condiciona también con indicadores de resultado, empleabilidad y salarios.  Estas son reformas importantes, no obstante no se discuten, se piensa que el problema es fundamentalmente el lucro. Elimine el lucro y no haga nada más y el problema seguirá casi igual.
2) Sobre Gobierno Universitario lo que propuse es similar a lo expresado por José Zalaquett el domingo en una columna de opinión en un diario. El Estado Chileno debe mantener universidades públicas  con el objetivo de generar bienes públicos y sociales que el mercado no produce.  Es la sociedad a través del Estado la que debe definir las prioridades de bienes públicos y sociales que se espera de las universidades que le pertenecen a todos los chilenos y no a sus funcionarios.  En dictadura era fundamental luchar por la autonomía total de la universidad, ya que la universidad era un bastión en la lucha por la democracia.  En democracia en cambio, es fundamental  que el Estado desarrolle capacidad y orientación estratégica de sus Universidades. Que les aporte recursos basales, con contratos de desempeño y compromisos de generación eficiente de bienes públicos.
El juicio de excelencia académica sobre la producción científica debe quedar reservado a los pares académicos. No obstante, el Estado debe tener injerencia decisiva en los Consejos Directivos para asegurar que el Gobierno de la Universidad responda a lo que la sociedad espera de ella.
La tercera misión de la Universidad, su contribución al desarrollo del país, está absolutamente subdesarrollada en Chile.  Existen en el mundo diferentes modelos para generar un gobierno corporativo con “accountability” hacia  la sociedad.  Sí,  muchas reformas en las universidades no ocurren porque son impopulares entre académicos que tienen temor a perder posiciones y privilegios.  El rector los necesita para reelegirse y así  se impiden cambios que van en beneficio de los estudiantes y de la sociedad toda.  Ejemplos hay muchos incluyendo las universidades públicas líderes en Chile.  Se confunde el derecho a elegir democráticamente a los representantes de entidades gremiales, sindicales, partidos políticos entre otros, de la administración de entidades del Estado, tales como empresas públicas, servicios públicos y Universidades.  La democracia representativa otorga al Estado mecanismos de control y dirección de las entidades del Estado. No estamos ni queremos un modelo de sociedad de democracia popular directa.  Las Universidades Públicas por 30 años fueron dejadas a la deriva sin dirección, sin orientación estratégica, en la época de la dictadura para minimizarlas, en democracia por miedo a enfrentar los intereses corporativos y la falta de visión compartida en la propia coalición gobernante.  El Estado tiene la obligación de darles un sentido en el contexto de los desafíos del desarrollo de Chile. Los académicos deben participar de ese proceso integrando los Consejos directivos, pero es el Estado el que debe tener la mayor preponderancia, de modo de evitar el bloqueo de reformas que son necesarias, pero a veces afectan los intereses corporativos de los funcionarios.
La demanda de los estudiantes de volver a una dirección triestamental, es anacrónica y solo entorpecería el proceso de desarrollar las universidades públicas para que de verdad sean fundamentales en el proceso de avanzar al desarrollo. El financiamiento basal sujeto a contratos de desempeño corresponde a las  universidades del Estado en primer lugar.  Un líder del movimiento estudiantil ha planteado ampliar la categoría de Universidades Públicas a otras entidades que no son del Estado. Me parece interesante propuesta, supongo que se trata de Universidades que efectivamente son sin fines de lucro, laicas, plurales, con consejos representativos de amplios sectores de la sociedad y que hacen un esfuerzo por incorporar a sectores sociales excluidos. No,  pareciera que ese líder se refiere a universidades confesionales, que son muy selectivas incorporando principalmente alumnos ABC1, con clara intensión de generar patrones de conducta en la sociedad basados en creencias religiosas que van más allá de los valores universales que guían a nuestra convivencia. ¿Por qué mis impuestos tienen que financiar estos mecanismos de difusión de valores que no representan a la mayoría de nuestra sociedad?
3) Hay demandas muy legítimas de los estudiantes. Esta sociedad a través de la educación, en vez de generar igualdad de oportunidades y movilidad social,  está consolidando las  desigualdades  que vienen desde la cuna y empobreciendo a la clase media.  Coincidiendo con esta demanda fundamental  de los estudiantes, no concluyo  que debemos entregar a los estudiantes la definición de los mecanismos que nos permitirán avanzar a mayores grados de equidad y hacia el Desarrollo. La visión de desarrollo no solo se mide en PIB per cápita.  Se trata de alcanzar mayores grados de equidad, inclusión social, sustentabilidad ambiental y también desarrollo cultural y de las artes no para unos pocos sino para amplios sectores de la sociedad. Una economía más basada en el conocimiento y en la innovación.
Que se genere una nueva clase empresarial, más innovadora, menos rentista, que nos permita hacer una inflexión en  nuestra economía a una más basada en el conocimiento, la innovación y el capital humano de calidad. Solo así podremos generar un círculo virtuoso de inversión en capital humano y demanda por empleo de buena calidad y así tener un crecimiento que no reproduce las desigualdades, sino que las corrige.  Para avanzar en esta dirección es necesario estructurar un nuevo proyecto político, para ello se requiere liderazgo, visión de los desafíos de la economía global, las nuevas demandas de la sociedad contemporánea y  encausar las demandas. Estar a merced de las demandas en todos sus aspectos específicos significa renunciar al liderazgo de la política en un sentido amplio. Los líderes  políticos estarían renunciando a ejercer su rol de conducir y reorientar.  Eso sería nefasto, esto nos llevaría a sucumbir al populismo y el corporativismo.
4) Respecto al  financiamiento compartido mi opinión es que fue  un error por la extrema segmentación socioeconómica que impuso a  nuestra educación. Sin embargo, la solución no es eliminar las escuelas subvencionadas, sino que limitar el aporte del Estado para las que exigen financiamiento compartido, impedir la selección de estudiantes y fundamentalmente fortalecer la educación pública, aumentando la subvención, generando mecanismos de gestión flexibles como los propuestos por Educación 20/20: concurso de directores, evaluación de profesores, remuneraciones vinculadas a desempeño, flexibilidad laboral y generación de sostenedores públicos que puedan integrar varias municipalidades en caso de que los rendimientos del sostenedor municipal sean inadecuados. Esto significa que deben coexistir sostenedores municipales con corporaciones públicas que agrupan a varias municipalidades. A casi todo esto se opone el colegio de profesores. Por eso que se requiere distinguir los intereses del país de los intereses corporativos.
Por último, para financiar una reforma que implique aumentar la cobertura preescolar, aumentar la subvención a la educación pública, aumentar las becas y reducir las tasas de los créditos se requiere al menos un 1,5% del PIB de gasto adicional.  El gobierno actual está incurriendo en déficit estructural, eso es peligroso, populista.  Debemos volver al equilibrio fiscal estructural. La única forma de hacerlo es con una reforma tributaria que recaude un 1,5% del PIB y una mejor focalización del gasto público. El tener una visión de economía política sobre la captura del Estado por  intereses corporativos y políticos no me transforma en un neoliberal, tampoco el pretender que los gastos recurrentes del Estado se financien con ingresos permanentes. Es de esperar que esta reflexión sirva para la discusión de ideas y no para descalificaciones ideologizadas.


http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/09/01/demandas-estudiantiles-soberbia-y-descalificacion-ideologica/

Llaman a participar en primer plebiscito por la educación que se realizará en Lota


Un llamado a la participación en el primer plebiscito por la educación a realizarse en el país, realizaron diversos actores que organizaron la iniciativa en Lota.
La iniciativa inédita de consulta ciudadana será el sábado 3 de septiembre en la comuna de Lota, donde la mesa por la educación en conjunto al municipio local impulsaron el plebiscito.
Se podrá votar en todas las juntas de vecinos, escuelas, clubes deportivos, Paseo Peatonal, Feria del Centro, entre otros puntos que atenderán a la ciudadanía. Los lotinos que estén fuera de la ciudad o la comunidad en general interesada podrá hacerlo por la red de internet en el sitio del municipio lotinowww.lota.cl.
El senador Alejandro Navarro, llamó a repetir el acto ciudadano en otras ciudades.
El Alcalde de Lota, Jorge Venegas (MAS), explicó cuáles son las 3 preguntas que irán en el voto.
Sandra Quintana, integrante de la mesa por la educación, expresó que estudiantes, apoderados y profesores conforman ésta instancia y llamó a la participación en el plebiscito.
El acto persigue llevar a cabo una de las iniciativas a las que ha llamado el movimiento estudiantil nacional, el plebiscito vinculante.






http://www.biobiochile.cl/2011/09/01/llaman-a-participar-en-primer-plebiscito-por-la-educacion-que-se-realizara-en-lota.shtml